El Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones creo el Ingreso Mínimo Vital gestionado a través del Instituto Nacional de la Seguridad Social para paliar las crisis creada por la pandemia del Covid.
Las personas solicitantes debían cumplir unos requisitos para la solicitud en el momento de su creación. Si se lo concedían debería llevar una serie de compromisos incluidos la búsqueda de empleo a través del Instituto Nacional de Empleo y una solución temporal, pero parece que no es así dado que si no trabajan son desempleados.
La solución pasa por una mejor coordinación entre el Instituto Nacional de la Seguridad Social, Instituto Nacional de Empleo. Agencia Estatal de Administración Tributaria y Servicios Sociales de los Ayuntamientos para coordinar que los ingresos son los justos, además de controlar que no ejerza una actividad empresarial o comercial sin declarar con la colocación de anuncios en vías publicas para tener unos ingresos no declarados.
Eso sí, debería ser obligatorio la presentación anual del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas de todas las personas mayores de dieciséis años que aunque convivan no tengan la obligación de la presentación de la declaración ante la Agencia Estatal de la Administración Tributaria.
Además el Instituto Nacional de Empleo debe controlar más que estas personas realizan cursos de formación y acuden a las citas en empresas a las entrevistas de trabajo y si no han acudido un determinado número de veces salvo causas justificadas adiós prestación.
