La atención era buena hasta que un día propusieron un producto de ortopedia que ya tuve en tiempo en otro centro y que han supuesto una perdida de dinero que no presente a la Comunidad de Madrid sería un día de trabajo, la cantidad era cercana a los doscientas cincuenta y mil pesetas o mil quinientos euros que requería tener que ayudarte una persona porque no se puede hacer solo, con un proveedor ya fijado y la ortopedia ya fijada.
Al final termine con un ingreso hospitalario en el Hospital Gregorio Marañón tiempo que recupere en el trabajo y con otro punto de vista totalmente distinto.
Aunque el personal fue excelente ya sencillamente este articulo de ortopedia que he tenido y no me ha sentado bien dos veces ya no me interesa tenerlo es más un gasto que un beneficio para la salud.
