La casa consistorial de Bustarviejo se construyó en 1770, en sustitución del edificio antiguo, que se encontraba en un estado lamentable
La planta baja es la que más usos ha tenido, sus habitaciones han servido de cuadra, granero, almacén de vino, sala de espera y de escuela. Para la escuela se utilizaba una pequeña habitación cuadrada de unos 5 metros de lado, en la que había una única y pequeña ventana que daba a la plaza de la Constitución. La escuela no fue trasladada a un edificio aparte hasta 1930
En la planta de arriba siempre han estado las oficinas, excepto entre la década de los 70 y principios de los 90. En esta época el estado del edificio era muy deficiente y las oficinas se trasladaron al piso bajo.
El edificio no ha cambiado mucho desde el siglo XIX, tomando como referencia el plano realizado en 1879. Para épocas anteriores no hay referencias, aunque posiblemente si hubo reformas se llevarían a cabo en el tejado. De los cambios que se tienen constancia, los más significativos son la apertura y modificación de ventanas para dejar entrar más luz al interior del edificio.
Como ya se ha dicho más arriba, el estado del edificio en los 70 era muy deficiente. En 1978 se anunció una obra de restauración, que tras varios proyectos no llevados a la práctica, comenzó en 1989 y terminó en 1991.
La parte más destacada del edificio es su fachada principal, que da a la plaza de la Constitución. Su doble arcada, de gran regularidad y armonía, está formada por diez arcos de medio punto (cinco en la planta baja y cinco en la de arriba). Cada arco está formado por cinco piedras perfectamente cortadas y ajustadas. Los arcos se apoyan sobre pilares, que aunque parecen paralelepípedos, en realidad las bases superiores son unos cuatro centímetros más grandes que las inferiores. Esta pequeña diferencia, a pesar de ser imperceptible por el ojo humano, es la responsable de la gran armonía del conjunto./p>